Tendemos a culpar a Dios por las consecuencias de nuestras propias decisiones. Pero la verdad es clara: somos nosotros quienes elegimos. Dios nos da libertad, no nos quita responsabilidad. Cuando reconocemos que nuestras acciones tienen consecuencias, crecemos en madurez espiritual y aprendemos a decidir mejor.
评论
围绕这篇帖子展开的深思讨论、回复和共享洞见。
登录后参与讨论。
还没有评论,来分享你的想法吧。